Oriente Medio
Sostenimiento de los gastos de gestión operativa en Líbano
"Palabras vivas en la tierra de los profetas"
La situación actual
El año 2024 celebramos con gratitud, bajo la bendición de Dios y de la Iglesia, el camino de la familia de Radio María en Oriente Medio. Un proyecto que sigue creciendo: desde los primeros once años de Radio Mariam, con sede en Roma (la primera en lengua árabe), pasando por los ocho años de Radio Mariam Irak, hasta los logros más recientes de Radio María Nazaret (cinco años) y Radio María Líbano (tres años).
Estas emisoras difunden el mensaje de la Virgen en árabe a través de una red capilar que utiliza frecuencias FM, satélite e Internet. Gracias a esta sinergia, Radio María llega hoy a todo el mundo árabe, incluidos el Golfo y el norte de África, y acompaña a la diáspora en Europa, América y Australia, cosechando frutos extraordinarios en términos de audiencia y participación.
Nuestra comunidad se expande constantemente gracias al compromiso de numerosos voluntarios: desde los técnicos de los estudios móviles hasta los colaboradores que se ocupan de los contenidos y la difusión.
La presencia de nuevas sedes locales en Jordania, Egipto y Siria, que se suman a los centros de Erbil, Beirut y Nazaret, nos permite valorar una extraordinaria riqueza litúrgica y lingüística.
En este mosaico de dialectos árabes destaca la participación coral de todas las Iglesias orientales, tanto católicas como ortodoxas. El vigor de estas emisoras se alimenta del apoyo de los obispos locales y de la dedicación de numerosos presentadores y voluntarios. Juntos forman una gran familia, unida por la misión de dar vida a este proyecto tan especial.
El Proyecto
Esta región del mundo sigue, lamentablemente, marcada por una profunda inestabilidad económica, social y política. En muchos países, los conflictos no dan señales de remitir y la violencia se ha convertido en una dramática constante cotidiana.
En este escenario, nuestra atención se intensifica aún más: el objetivo es apoyar a las emisoras locales para que se mantengan firmes en la fe, resistiendo el peso de las persecuciones y las privaciones materiales.
Se trata de un desafío histórico que viene del pasado y que, inevitablemente, nos acompañará en el futuro próximo. Nuestro deseo es que la presencia cristiana siga siendo una realidad viva en estas tierras santas, bendecidas por los patriarcas hasta la llegada de Cristo y el nacimiento de las primeras comunidades.
Por lo tanto, el compromiso prioritario es preservar y, en la medida de lo posible, potenciar la señal de radio, para llegar al mayor número de fieles a través de un vínculo capilar con las parroquias y las realidades locales.
Este esfuerzo representa un tributo que la Iglesia universal ofrece con alegría, pero que nuestros oyentes han decidido apoyar personalmente, respondiendo al llamamiento de María: acercarse a las comunidades cristianas que más sufren.